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Cómo lavar y cuidar nuestra ropa

  • Categoría de la entrada:Limpiar

Tenía muchas ganas de escribir esta entrada porque lavar la ropa es de las tareas que más me gusta hacer. 

Me gusta cuidar de mi ropa, da igual si fue cara o barata, por eso los pasos que doy a continuación tienen como objetivo cuidar la ropa y también asegurarnos que la limpiamos correctamente. 

No tienen como objetivo hacer la colada en el menor tiempo posible ni de la manera más simplificada posible. 

Si este fuera el objetivo, te diría que mezcles toda la ropa, uses una toallita atrapa color y utilices el programa corto siempre. Pero precisamente porque yo también he recurrido a esta solución más de una vez, sé que lavar de esta manera, ni cuida la ropa, ni la limpia correctamente. 

Vamos con el paso a paso: 

Qué hacer con la ropa nueva

Una vez compras algo y tienes claro que no lo vas a devolver, lo mejor que puedes hacer es no cortar la etiqueta con las recomendaciones de lavado y la composición. 

Si de verdad quieres cortarla, guárdala durante un tiempo hasta que ya no tengas dudas sobre cómo cuidar de la prenda.

Es verdad que lavar una camiseta de algodón no tiene mucho misterio, pero hay otros tejidos más exigentes y tener la etiqueta te puede salvar de estropearlos. 

Yo me cargué unos pantalones a los que les quité la etiqueta nada más comprarlos, cuando un día decidí plancharlos por primera vez. Fue darles la primera pasada y descubrir que claramente la plancha era incompatible con ellos. 

Decidir si toca lavar algo o no

La ropa hay que lavarla en algún momento después de usarla, pero mucha de ella no hace falta que sea después de cada uso. Por eso, si es posible, lo mejor es retrasar el lavado y seguir usándola.

Lógicamente, esto no será posible si la prenda huele mal o si tiene una mancha, pero si dudas entre lavarla o no, posiblemente puedas usarla al menos una vez más. 

De esta manera alargas la vida de tus prendas, porque aun haciéndolo de la mejor manera posible, cada lavado debilita un poco las fibras de la ropa. 

Una prenda a la que le viene genial lavarla lo menos posible son los vaqueros. De hecho, si no hay ninguna mancha y el único problema es que ya no huelen a limpio, lo mejor que puedes hacer es usar el famoso truco del congelador. Mételos en una bolsa con cierre hermético y déjalos un día en el congelador. Con esto se neutralizan los olores y te ahorras un lavado. 

cuatro vaqueros apilados

Mantener limpia la lavadora

Para que la ropa salga limpia es crucial mantener la lavadora limpia. Puede parecer un gasto innecesario, o una pérdida de tiempo, pero no lo es. 

Te dejo un link a otra página en que explican cómo hacerlo paso a paso para no alargar demasiado esta entrada: cómo limpiar la lavadora.

Yo sigo los pasos de este artículo, pero en vez de lejía para limpiar la goma uso vinagre. Creo que, incluso diluida, la lejía es demasiado agresiva, por eso no la uso para limpiar la lavadora. 

En el manual de tu lavadora seguro que viene un apartado sobre cómo limpiarla, y estas recomendaciones son las que deberías seguir antes que las de cualquier artículo. Si no tienes el manual de la tuya, es muy posible que lo encuentres en internet. 

Separar la ropa antes de lavar

Cuando ya toca poner una lavadora, separar la ropa en grupos es, con diferencia, el paso más importante para cuidarla, alargar su vida y asegurarse de que salga limpia de la lavadora. 

Las cuatro categorías en que puedes separar tu colada son las siguientes:

Por color: 

Se suele recomendar hacer 4 grupos:

  • blanco
  • colores oscuros
  • colores claros
  • resto colores

Yo, que soy una talibán de no mezclar colores ni siquiera sigo esta recomendación. En realidad, de lo que soy una tiquismiquis es de no mezclar la ropa blanca con la de color, por eso suelo hacer dos grupos: blanco y resto. 

Solo si algo es de un color muy clarito, tipo beige, y ya lo he lavado varias veces, lo incluyo en el grupo de ropa blanca. 

Separar la ropa clara de la oscura es fundamental, no solo para evitar accidentes de desteñimiento, sino porque la ropa pierde pelusilla en el lavado que se deposita sobre el resto de las prendas. 

Este es el motivo por el que la ropa blanca se vuelve gris y la ropa oscura parece que blanquea. No es que se desgaste el color por el lavado, aunque esto le pueda pasar a la ropa oscura con el tiempo, es por toda esa pelusa de otros colores que se va depositando sobre ella.

Por tamaño de la ropa:

Esta es una forma de separar la ropa que no se suele mencionar mucho, pero que es clave para que la ropa salga realmente limpia de la lavadora. 

Si se mezclan prendas muy pequeñas, por ejemplo ropa interior o calcetines, con otras muy grandes, como sábanas o toallas, las pequeñas no tienen la oportunidad de moverse libremente por la lavadora y se limpian peor. 

Para no complicarme la vida demasiado, yo suelo separar la ropa en solo dos grupos: sábanas, toallas y prendas de vestir grandes, por un lado, y el resto de la ropa por otro. 

Empecé a lavar la ropa así hace unos años y de verdad que se nota la diferencia.

Por nivel de suciedad:

Cuando la ropa está realmente sucia, por ejemplo la ropa de deporte o los trapos de la cocina, puede que necesitemos el programa de prelavado, productos quitamanchas, desinfectantes o temperaturas más altas. 

La ropa de diario no necesita nada de esto, y lo único que conseguiremos si la hacemos pasar por todos estos pasos extras es debilitarla aún más. 

Por ello merece la pena separar estos dos grupos y usar los productos adecuados para cada uno.

Por temperatura:

Todos tenemos una temperatura que usamos siempre, pero puede haber ropa que te interese lavar a más o menos temperatura. Por ejemplo, la ropa muy sucia de la categoría anterior, las sábanas, las toallas, la ropa delicada…

Si sabes que hay ciertas prendas que quieres lavar a una temperatura diferente de la normal, simplemente sepárala hasta que puedas llenar una lavadora con ella. 

Lavar a mano o llevar a la tintorería

Siempre va a haber prendas que es mejor lavar a mano porque incluso el programa más delicado de la lavadora las puede dañar. Otras no podemos lavarlas en casa y hay que llevarlas a la tintorería. 

Yo hace tiempo que decidí no comprar ropa que necesariamente tenga que llevar a la tintorería. 

La palabra necesariamente es clave, porque hay prendas que aunque en la etiqueta ponga que hay que lavarlas en seco, sí se pueden lavar en casa, bien a mano o en la lavadora. 

Personalmente, lo único que sigo llevando a la tintorería es un abrigo de lana. El resto de prendas que pone que hay que lavar en seco las lavo en casa. 

Lo último que quiero es que estropees algo por lavarlo en casa, así que usa siempre el sentido común y por supuesto, ante la duda, llévalo a la tintorería. 

Mi consejo aquí realmente es fijarse en las etiquetas (y en el tipo de prenda) antes de comprar algo, por sí la idea de tener que estar llevando algo a la tintorería durante el tiempo que lo uses no te atrae demasiado.

En cuanto a lavar a mano, en la actualidad tengo poquísimas cosas que lave a mano, comparado con hace unos años. Creo que es por una mezcla de también dejar de comprar prendas que de verdad solo se pueden lavar a mano, y de probar a meter en la lavadora ciertas cosas que antes lavaba a mano y ver que no pasaba nada. 

Lo único que lavo a mano son los bañadores, sujetadores con copa, corbatas y las prendas de seda. 

ropa colgada en una tienda

Tratar manchas antes de lavar

Estar tendiendo una prenda y descubrir una mancha que no ha salido en la lavadora da un bajón enorme. 

Lo mejor para evitar que esto pase es tratar la mancha en cuanto ocurre, si nos damos cuenta, claro. Si no nos damos cuenta y vemos la mancha antes de meter la prenda en la lavadora, aún estamos a tiempo de hacer algo con ella. 

Si es una mancha de algo reseco, como comida o barro, lo mejor es pasarla por el grifo y frotar un poco, incluso con un cepillo, si la prenda no es muy delicada. 

Para el resto de manchas, sobre todo las de grasa, pueden venir muy bien los quitamanchas comerciales. Hay que tener cuidado de no usarlos en tejidos delicados y de no dejarlos actuar más de lo que diga en el envase, porque pueden desteñir las prendas. 

Llenar la lavadora

Al llenar la lavadora hay que tener en cuenta dos cosas: cómo metemos la ropa y hasta cuánto la llenamos.

Para lo primero, el objetivo es siempre proteger la ropa lo mejor posible, sobre todo, del resto de prendas: 

  • cerrando las cremalleras
  • vaciando los bolsillos
  • lavando la ropa del revés
  • metiendo en bolsitas las prendas delicadas, con partes metálicas o con partes que se pueden enganchar fácilmente 

Sobre cuánto llenar la lavadora, la regla es que una vez esté llena, tienes que poder poner tu mano en posición vertical entre la ropa y la parte superior del tambor. Vamos, que si tienes que empujar la ropa para poder cerrar la puerta, posiblemente esté demasiado llena. 

Puede parecer excesivo, pero la ropa tiene que poder moverse dentro de la lavadora, incluso las cosas más grandes como las sábanas. No pasa nada por llenar un día la lavadora de más, pero no debería ser lo habitual. 

Elegir el programa de lavado

Elegir el programa dependerá del tipo de ropa. A más suciedad, más tiempo querrás que la ropa esté dando vueltas en el detergente. Si es ropa delicada, querrás que el centrifugado sea lo más suave posible. 

Y es esto, a grandes rasgos, lo que diferencia a un programa de otro: la temperatura que usa, el tiempo que tiene a la ropa dando vueltas y la caña que le dé en el centrifugado. 

Como cada modelo de lavadora es diferente, lo mejor es conocer bien la que tenemos y qué hace cada programa para decidir si es el adecuado para la ropa que vamos a lavar o no. 

Una ventaja de muchas lavadoras es que permiten cambiar la temperatura o el centrifugado de los programas. De esta manera puedes escoger un programa largo pero cambiar la temperatura a 30 grados, o un programa corto y subirle la temperatura, según tus necesidades.

persona eligiendo el programa de la lavadora para lavar la ropa

Elegir el detergente y el suavizante

Este es un paso muy personal porque todos tenemos ciertas preferencias sobre los productos que usamos para lavar la ropa. 

De entrada, si lo que usas en la actualidad te funciona, no lo cambies. Pero si no lo hace, o no tienes claro que estés usando lo que deberías, aquí van algunos datos:

Detergente en polvo:

  • es más abrasivo con la ropa 
  • limpia mejor las manchas resecas, por esa acción más abrasiva de fricción 
  • necesita agua caliente para disolverse
  • pueden quedar restos de detergente en la lavadora, por lo que tendrás que ser más diligente con la limpieza de la lavadora

Detergente líquido:

  • es menos abrasivo con la ropa
  • se disuelve en agua fría
  • limpia mejor las manchas de grasa
  • no se acumula en la lavadora

Aunque es una decisión personal, hay bastante unanimidad en que es mejor usar un detergente líquido, tanto para la ropa como para la lavadora. 

Yo uso siempre líquido, y suelo alternar entre usar uno universal para blanco y color, o uno específico para cada grupo. La verdad es que no noto mucha diferencia entre unos u otros, pero suelen costar lo mismo, por lo que me gusta variar de vez en cuando.

Suavizante

El suavizante tiene últimamente muy mala fama, y mucha gente ha dejado de usarlo completamente. Yo fui una de esas personas durante un par de años y durante este tiempo usaba vinagre blanco en su lugar. 

Peeeero… tengo una chaqueta y un jersey en los que pone específicamente en la etiqueta que hay que usar suavizante, cosa que ignoraba claro. 

Un día decidí que quizás debería hacerle caso a la etiqueta y compré una botella de suavizante para usarla cuando lavara estas prendas. Y  lo hice. Y la diferencia fue tan grande entre lavarlos con suavizante y sin él, que ya no he vuelto atrás. No solo para estas prendas, sino para casi todas las demás. 

La realidad es que hay tejidos a los que el suavizante les viene muy bien, y tejidos a los que no. Y otros a los que les da igual si lo usamos o no: 

  • Mejor usar suavizante: poliéster, acrílico, poliamida
  • No deberíamos suavizante: microfibra, viscosa, seda, lana
  • Podemos usar suavizante, pero no pasa nada si no lo usamos: algodón, lino

Yo uso siempre suavizante excepto cuando meto paños de microfibra o alguna prenda de viscosa, en esta lavadora uso vinagre. Cuando lavo sábana y toallas, utilizo suavizante la mayoría de las veces, y muy de vez en cuando, lo sustituyó por vinagre. 

Usar otros productos específicos

En el mercado hay muchísimos otros productos que podemos usar al hacer la colada: blanqueadores, quitamanchas, desinfectantes, activadores, líquidos o toallitas atrapa colores, …

De nuevo, todos tenemos preferencias sobre si usamos estos extras o no, pero lo importante es pararse a pensar si realmente los necesitamos o no. Primero porque cuestan dinero, y segundo porque cada producto extra que usamos es otra oportunidad para debilitar las fibras de la ropa, acortando su vida. 

Dicho esto, si nos hacen falta lo mejor es usarlos porque suelen cumplir muy bien su función, pero en vez de usarlos de manera automática en cada lavadora, usarlos solo cuando sea necesario. 

Secar la ropa

Una vez termina la lavadora, es importante sacar la ropa lo antes posible para que no coja olor y ponerla a secar para que se arrugue lo menos posible. 

Cómo sequemos la ropa dependerá de nuestras circunstancias: podemos hacerlo en una secadora, al aire libre o dentro de casa. 

De la secadora no puedo decir mucho ya que no tengo una, pero me encantaría tenerla. 

A la hora de tenderla en el exterior, el sol tiene un efecto blanqueador sobre la ropa, por lo que a la ropa blanca le viene muy el sol directo, y a la ropa de color no tan bien. 

En un mundo ideal, si puedes secar la ropa de color a la sombra y la blanca al sol, hazlo. Si no tienes esta opción, recoge la ropa de color en cuanto esté seca para que el sol le afecte lo menos posible.  

En cuanto a tender la ropa dentro de casa, como buena gallega, tengo una entrada específica sobre ello porque es algo con lo que he tenido que lidiar toda mi vida: Cómo secar la ropa en invierno.

ropa secándose al sol

Planchar la ropa

Planchar la ropa no tiene por qué ser perjudicial siempre que se sigan las instrucciones de la etiqueta en cuanto a temperatura. 

Yo nunca he tenido plancha desde que me independicé, pero en casa de mis padres sí que planché bastante. 

Dos consejos que siempre puse en práctica son empezar por la ropa que requiere la temperatura más baja e ir subiendo de temperatura. Otro es que, ante la duda, si algo parece delicado, aun cuando se puede planchar, usa por encima una sábana vieja de algodón. 

Conclusión

Como dije al principio, quiero que la ropa me dure en buen estado el mayor tiempo posible y los pasos anteriores van todos en esa dirección. No siempre los cumplo todos, pero si no lo hago es la excepción y no la regla.

Pero sé que todos tenemos nuestras propias circunstancias y necesidades, por lo que la forma en que haces la colada tiene que adaptarse a tu vida, no a la de otra persona.

Al final, se trata siempre de aprender e intentar mejorar la forma en que hacemos las cosas, en este caso, lavar la ropa, y espero que esta entrada te ayude a cuidar un poquito mejor de tu ropa. 

Para más consejos específicos sobre cómo quitar manchas o lavar ciertas prendas, puede visitar mi tablero en Pinterest sobre este tema.

Irene

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